jueves, 5 de mayo de 2016

"Relatos de un filósofo mediocre. Pensamientos I"

Me paso el día entre libros. Todo el día. Leo mucho y de una forma voraz. Leo por gusto y para aprender. Estudio Filosofía y esta es la manera de mantenerla viva, También fumo y bebo. Me gustan Bukowski, Kerouac y Borroughs. Veo romanticismo en sus escritos, una especie de neo-romanticismo. No me gusta esas etiquetas pero son recurrentes. Fumo y bebo, como he dicho, y así - de alguna manera - mantengo viva a la Filosofía.

No me gusta ir a algunas clases. Esas clases casposas; esas clases académicas de PowerPoint y de copiar lo que dice el mismo, que es a su vez lo que narra el profesor de turno. Pienso y me siento a veces culpable de estudiar, por eso del dinero que se deja uno en la universidad. Soy de los que piensan que estudiar algo por que sí es una de las cosas más gratificantes que existen. Pero hay una línea frágil entre la culpabilidad y el disfrute; o de sentirme culpable por disfrutar de algo, o de sentirte culpable por no aprovecharlo. Yo estoy más cerca de lo segundo. Me siento privilegiado de estudiar; de los amigos que tengo; de mi padre dándome dinero cada mes... El problema es la culpabilidad de sentirme así. Culpable de poder hacer algo que muchos no pueden y quizá merezcan más que yo. También escribo. Es quizá la manera que tengo de desahogo - ¡Vivan los tópicos! - o de expandir ese privilegio en un papel. A veces escribo durante esas clases casposas y me siento menos culpable al salir de clase. Llego a casa, me fumo un buen cigarro de la risa y me siento menos culpable que cuando salí de clase. Cojo un libro, quizá Aristóteles o quizá Juego de Tronos; quizá de Wittgenstein o quizá de Horacio Quiroga. Lo leo fervientemente mientras fumo. Luego pienso que tengo que hacer algún trabajo de alguna asignatura de algún profesor al que poco le importamos como alumnos y a veces como personas. Me lío otro porro y se me pasa. Sigo leyendo y fumando, a veces escribo algo relacionado con lo leído. Cualquier cosa menos el trabajo... Pero no todo es asi en la universidad, es más, digo desde ya que las clases de Filosofía son diferentes a las de el resto de carreras, o en su gran mayoría. Disfruto mucho en general y es entonces donde esa culpabilidad se ahoga durante cincuenta y cinco minutos y disfruto completamente de ese privilegio. Se debate sobre todo tipo de cuestiones, da igual qué clase sea, me siento realizado y en conexión con tu disciplina, tus buenos profesores y tus compañeros.

He de decir que no soy buen estudiante. Soy demasiado vago para casi todo. Incluso para escribir. Sé que no voy a sacar las mejores notas pero no me preocupa. Mis años de estudiante espero que pasen rápido y pueda adquirir todo lo que quiero hasta ahora. Creo que esto que a mí me ocurre le pasa a muchos estudiantes. Estudiantes que - sean mejor estudiantes o peores - no les interesa tanto eso de acabar la carrera para trabajar justo después y comenzar la atadura de la vida y ser alguien productivo. Yo veo más esta etapa como parte de un "proceso vital" en el cual lo importante es vivir y aprender. Por eso creo que ese sentimiento de culpabilidad del que hablé es infundado de una manera social. De presión de la misma. Todo eso de beber y fumar me lleva a sentir esa culpabilidad por una cuestión de pérdida de tiempo. Pero he leído lo suficiente como para desechar de una manera pragmática esa culpabilidad. Creo que todo lo que hago forma parte de ese proceso que mencionaba y que siempre a mí manera -quizá la manera de más gente- considero que me ayuda a crecer como persona y no como producto. No como uno más. Porque así es como veo al género universitario en su mayoría, tanto a nivel de carreras como de estudiantes; son productos logísticos. Quizá sea muy romántico en el sentido más amplio del término. Yo quiero viajar y escribir en otros países, en otros continentes. Pero para hacerlo hace falta hacer todo lo que no hago para ganar dinero en un futuro; estudiar mucho y memorizar mucho para nada, sacar matrículas para que me perdonen dinero en mi próxima matrícula, llevar todo al día y trabajar para algunos que no les importas nada...

No sé si quizá soy imbécil o simplemente y como dije antes, muy vago. Son estos pensamientos igualmente vagos. Pensamientos que estoy escribiendo ahora mientras escucho música en Youtube tirando en la cama, con una botella de vino cerca y un libro o porrele en la mano. Estudio Filosofía y así hago mi filosofía. Mejor escribir así, sin preocupaciones. Llámalo epicúreo o llámalo hedonista, pero joder como me gusta.

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